Esto te puede parecer un pestiño, pero lo interesante es que esta ley, bien entendida, te puede ahorrar dinero.
Desde abril de 2026, si un cliente no se termina la comida, tienes que ofrecerle llevársela en un envase apto, reutilizable o fácilmente reciclable, y sin cobrarle nada por él. Es la parte de la Ley 1/2025 que más afecta al día a día de un bar o un restaurante. Hay más cosas, y hay multas.
Vamos por partes.
Qué es la ley y desde cuándo te afecta
Se llama Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario. Se publicó en el BOE el 2 de abril de 2025 y dio un año de margen para adaptarse. Desde el 2 de abril de 2026 las obligaciones generales del artículo 6 son exigibles.
Mucha gente la llama «la ley del táper».
Aquí tienes el texto completo en el BOE, por si quieres leerlo tú mismo.
Qué tienes que hacer, en concreto
1. Dejar que el cliente se lleve lo que no se ha comido
Es la obligación estrella, y afecta prácticamente a todos los restaurantes. Está en el artículo 8 de la ley.
- Sin coste. No puedes cobrar el envase, ni cobrarlo de forma disimulada.
- Envase apto para alimentos, reutilizable o fácilmente reciclable. El poliestireno de toda la vida no es buena idea.
- Tienes que decirlo. Que el cliente sepa que tiene ese derecho. Lo más práctico es ponerlo en la carta, visible y claro.
¿Ahora va a hacer la gente los banquetes en casa gracias a los bufés libres?
No, es la excepción de la regla. El propio artículo 8 deja fuera los formatos de bufé libre o similares.
2. Tener un plan de prevención del desperdicio
La ley pide a los negocios un plan que explique cómo vas a evitar tirar comida y qué haces con lo que sobra, siguiendo este orden:
- Prevenir: que no sobre.
- Aprovechar: transformar lo que sobra en otra cosa (fondos, cremas, menú del personal…).
- Donar lo que esté en buen estado.
- Alimentación animal o compost.
- Y solo al final, tirar.
Ojo, aquí hay un matiz importante: la propia ley deja fuera de estas obligaciones generales a las microempresas. Lo dice el artículo 6.6, y el artículo 3.f las define como las que ocupan menos de diez personas y no superan los dos millones de euros de volumen de negocio o de balance anual. Muchos bares y restaurantes lo son.
Por eso empezaba hablando de esto: lo más probable es que necesites envases para las sobras, porque eso sí te toca.
Si no tienes claro en qué grupo estás, pregúntale a tu gestoría.
Y aunque no te obliguen, te recomiendo hacer el plan igualmente. Ahora te explico por qué.
3. No destruir alimentos que se pueden aprovechar
Tirar comida en buen estado cuando se podía donar o aprovechar también es una infracción.
¿Y si no lo cumplo? Las multas
La ley tiene su propio régimen de sanciones, que aplican las comunidades autónomas a través de Consumo:
| Tipo | Cuantía | Ejemplos |
|---|---|---|
| Leves | Hasta 2.000 € | No informar al cliente de que puede llevarse las sobras. |
| Graves | De 2.001 a 60.000 € | No tener el plan de prevención cuando estás obligado. |
| Muy graves | De 60.001 a 500.000 € | Destrucción deliberada de alimentos aptos, reincidencia. |
Cuantías del régimen sancionador de la Ley 1/2025, verificadas en septiembre de 2026.
Las muy graves están pensadas para casos serios y reincidentes, no para el bar de la esquina que se equivoca una vez.
Pero no ofrecer el envase o cobrarlo es fácil de denunciar: basta con que un cliente se queje. Y es precisamente una de las infracciones leves.
Lo que nadie te cuenta: el desperdicio es tu dinero
Aquí es donde me pongo pesado, porque es lo importante.
Cada kilo que tiras lo has pagado dos veces. Una al proveedor. Otra con las horas de quien lo ha limpiado, cortado y cocinado.
Cuando haces un escandallo bien hecho, la merma ya está dentro del coste del plato. Pero el desperdicio del día a día, el que va al cubo al cerrar, no está en ningún escandallo.
Se va comiendo tu margen poco a poco, mes a mes, año a año…
Por eso el plan de prevención, aunque seas microempresa, merece la pena.
Aunque sea solo por ti.
Me pasó en un restaurante de Fuengirola algo que nunca vi. Estaba trabajando con ellos, no como consultor. Por estar en medio de la temporada y no haber previsto un plan de aprovechamiento, la cantidad de desperdicios que se tiraba era una pasada.
No tenía sentido. Me puse un poco serio con el jefe, pero se escudaba en el tiempo y en la logística para poder guardarlo, y después usarlo.
La verdad que solo en comida de personal se hubiera ahorrado mucho, pero que mucho dinero.
Cómo hacer tu plan de prevención en una tarde
No hace falta un documento de 40 páginas. Con esto vas a ir sobrado.
Paso 1. Mide lo que tiras durante dos semanas
Un cubo aparte para la comida y una libreta al lado. Al final del servicio pesas y apuntas: qué era, cuánto y por qué (sobrante de producción, caducado, devuelto por el cliente, lo que dejan en el plato).
Con dos semanas bastan para ver el patrón.
Paso 2. Ataca las tres causas más grandes
Casi siempre son estas:
- Sobreproducción. Preparas mise en place para una boda sin pensar bien en la previsión. Ajusta las cantidades a lo que vendes de verdad. Puede ser complicado en ciertas épocas del año, pero cuanto más afines mejor.
- Mala rotación de cámara. Lo primero que entra, lo primero que sale. Etiqueta con fecha todo lo que abres o elaboras. El sistema de vacío siempre es un gran aliado.
- Raciones demasiado grandes. Si siempre vuelven medio plato de patatas, sobran patatas. Ajusta la ración u ofrece media.
Paso 3. Decide qué haces con lo que sobra
- Aprovechamiento en cocina: ten varias salidas para lo que esté sobrando: fondos, cremas, croquetas, menú del día, comida del personal.
- Donación: bancos de alimentos (en la Costa del Sol, Bancosol) o entidades sociales de tu municipio.
- Venta de excedentes al final del día: aplicaciones como Too Good To Go.
Paso 4. Escríbelo y ponlo en la cocina
Una página: qué medís, quién lo apunta, qué se hace con cada tipo de sobrante y a quién se dona. Revísalo cada semestre.
Ya tienes plan. Y si te piden papeles, ya los tienes.
El envase: cómo cumplir sin que te cueste un dineral
El envase te va a costar algo, eso es así. Las estimaciones del sector hablan de 20 a 40 céntimos por unidad, según el material. Para que no te coma:
- Mételo en el escandallo como un coste más del servicio, igual que la servilleta.
- Compra un par de tamaños, no diez. Negocia volumen con tu proveedor de desechables.
- Ofrécelo con naturalidad. «¿Te lo pongo para llevar?» Es un detalle que el cliente agradece, y un cliente que se lleva tu comida a casa se acuerda de ti al día siguiente.
Y si ves que sobra mucha comida en los platos, no es un problema del envase.
Es que la ración está mal calculada.
Checklist rápido
- Envases aptos, reutilizables o reciclables, siempre disponibles.
- Aviso en la carta: «Si no terminas tu plato, te lo preparamos para llevar sin coste».
- El equipo sabe que tiene que ofrecerlo y que no se cobra.
- Cubo y libreta para medir el desperdicio dos semanas.
- Plan de prevención de una página (obligatorio si no eres microempresa, recomendable si lo eres).
- Contacto con un banco de alimentos o una entidad para donar.
- Coste del envase metido en tus escandallos.
Menos desperdicio es más margen.
Si quieres saber cuánto te cuesta de verdad cada plato, empieza por la calculadora de escandallos. Y si quieres que revisemos juntos tu cocina, hablamos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cobrar el envase para llevarse las sobras?
No. La ley dice expresamente que el cliente tiene que poder llevarse la comida sin coste adicional.
¿Tengo que ofrecerlo yo o esperar a que me lo pidan?
Tienes que informar al cliente de que tiene ese derecho. Lo más sencillo es ponerlo en la carta y que el personal lo ofrezca cuando vea que sobra comida. No informar es una infracción leve, de hasta 2.000 €.
¿Afecta a los bufés?
No. Los bufés libres o similares, donde la cantidad de comida no está limitada, quedan fuera de esta obligación por el propio artículo 8 de la ley.
¿Si soy microempresa tengo que hacer el plan de prevención?
No. El artículo 6.6 excluye a las microempresas de las obligaciones generales, como el plan. Se consideran microempresas las de menos de diez trabajadores y hasta dos millones de euros de volumen de negocio o balance anual. Pero la obligación de facilitar el envase para las sobras sí te afecta. Confírmalo con tu gestoría según tu caso.
¿Qué envase puedo usar?
Uno apto para uso alimentario que sea reutilizable o fácilmente reciclable. Mejor cartón o materiales compostables que plástico de un solo uso, porque además desde el 12 de agosto de 2026 se aplica el nuevo reglamento europeo de envases, el Reglamento (UE) 2025/40.