El delivery compensa cuando quieres aumentar las ventas en horas que ya estás pagando y no usas, con platos que se transportan bien y con precios pensados para la plataforma.
No compensa cuando vendes en la app a los mismos precios que en sala, con los mismos platos, y con una comisión que se come casi todo tu margen. Las plataformas se quedan, según modalidad y contrato, entre un 15 y un 35 % de cada pedido, más IVA.
Con esos números, o haces muy bien las cuentas o pierdes dinero sin darte cuenta.
No solo eso, te puede reventar toda la operativa del restaurante.
Yo tuve mi propia empresa de comida a domicilio. Así que te hablo de esto con cariño… y con alguna que otra cicatriz.
El delivery puede ser maravilloso si tienes un producto con aguante, con poca rotura y si llega un poco más tarde de lo que debería, que al regenerarlo quede bien.
Yo pequé mucho de ignorante y la logística me acabó matando.
Cuánto cobran las plataformas
Las cifras cambian según la plataforma, la zona, la modalidad y lo que negocies. Como referencia, en España:
| Plataforma | Con reparto de la plataforma | Solo marketing (reparto propio) | Otros costes habituales |
|---|---|---|---|
| Glovo | Entre un 15 y un 35 % + IVA, según zona y demanda | Menor, según contrato | Posible cuota mensual y campañas de marketing |
| Just Eat | Entre un 25 y un 35 % + IVA | En torno al 13 % + IVA | Tasa fija por pedido |
| Uber Eats | En torno al 30 % + IVA en el plan básico | Según plan | Planes con distinta comisión y visibilidad |
Fuente: comparativa de comisiones de Qamarero (septiembre de 2025), verificada en septiembre de 2026. Revisa siempre tu contrato: las condiciones reales son las que firmas tú.
Y además de la comisión:
- Envases: cada pedido lleva su packaging. Las estimaciones de los profesionales del sector hablan de más de un euro por pedido, según lo que sirvas.
- Promociones: los descuentos y el «envío gratis» que te proponen para salir más arriba en la app los pagas tú, en todo o en parte. Nadie te da nada gratis, esos platos están subvencionados.
- Errores y reclamaciones: pedidos que llegan fríos, incompletos, reventados o tarde. Ese reembolso sale de tu bolsillo.
Hagamos números con un pedido
Un pedido de 30 € con IVA (27,27 € sin IVA). Todo sin IVA, que es como se hacen las cuentas en un restaurante que deduce el IVA de las compras.
| En sala | En plataforma (30 %) | |
|---|---|---|
| Venta sin IVA | 27,27 € | 27,27 € |
| Materia prima (food cost 30 %) | −8,18 € | −8,18 € |
| Comisión de la plataforma (30 % sobre 30 €) | — | −9,00 € |
| Envases | — | −1,50 € |
| Queda para personal, local y beneficio | 19,09 € | 8,59 € |
En sala tienes costes que en el delivery no tienes, como el servicio de mesa, el menaje, roturas y la limpieza. Pero la diferencia sigue siendo enorme.
De 19 € a menos de 9 €. Por el mismo plato, te queda menos de la mitad. Y si encima entras en promociones, puede quedar casi nada.
Por eso la pregunta no es «¿delivery sí o no?».
Es: ¿con qué estrategia, qué precios, qué carta y qué horas?
Cuándo sí compensa el delivery
- Cuando llenas las horas muertas. Si tu cocina está parada durante la semana y el personal está «de mirandas», cada pedido de esa hora aprovecha un coste que ya tenías.
- Cuando no le quita negocio a la sala. Si en pleno servicio del sábado la cocina va a tope, el delivery no suma: resta calidad a la sala.
- Cuando los platos viajan bien. Milanesas, hamburguesas, kebab, arroces preparados para llevar, guisos, pizzas, poke bowls. Un pescado a la brasa llega a casa hecho una birria, o una pasta se convierte en una plasta incomible, o te la tienen que mandar fría.
- Cuando te sirve para que te conozcan. Si acabas de empezar, unos meses de promoción en una plataforma de delivery es una gran inversión. Luego pueden ir directamente al local y te ahorras esas comisiones si no te acaban rentando.
Cuándo no compensa
- Si vendes al mismo precio que en sala y con comisión alta.
- Si la cocina no da abasto, todo es un caos y la sala se suma al desastre.
- Si los platos llegan mal continuamente: las malas reseñas de la app te persiguen.
- Si entras en una guerra de promociones para salir bien posicionado.
- Si no tienes los números bien hechos de cada plato y no sabes cuánto te deja.
Cómo hacer que el delivery te deje dinero
1. Carta específica para delivery
No pongas tu carta entera en la plataforma. Crea una carta corta con los platos que van bien en delivery y, aparte, te dejan un buen margen.
Usa tus escandallos y el menú engineering para elegirlos.
2. Precios propios para la plataforma
Muchos restaurantes tienen precios algo más altos en las apps que en sala para cubrir la comisión. Revisa tu contrato por si tiene condiciones sobre precios. Y haz la cuenta al revés:
Si no quieres complicarte, calcula el coste real de cada plato con la calculadora de escandallos y súmale el envase y la comisión.
3. Envases que protejan el plato… y cumplan la norma
El envase es parte del plato. Es tu identidad de marca. Si llega frío o aplastado, la culpa en la reseña es tuya, no del repartidor.
Y ojo, que desde el 12 de agosto de 2026 se aplica el nuevo reglamento europeo de envases, el Reglamento (UE) 2025/40, con más restricciones a los plásticos de un solo uso. Revisa con tu proveedor de desechables que lo que usas está al día.
4. Negocia la comisión
Sobre todo si tienes volumen, reparto propio o eres un sitio conocido en tu zona. Pregunta por los planes, por la comisión con reparto propio y por lo que incluye cada uno.
5. Construye tu propio canal
Las plataformas te traen clientes, pero realmente el cliente es más suyo que tuyo. Intenta que el que te descubre en la app pida la próxima vez directo:
- Pedido directo por web o por WhatsApp, con recogida en local o reparto propio en tu zona cercana.
- Una tarjeta en la bolsa con tu teléfono y una ventaja por pedir directamente contigo (sin vulnerar tu contrato con la plataforma).
- Recogida en el local: sin comisión, y el cliente conoce tu casa.
6. Controla los tiempos
El delivery se puede traducir como otra cocina dentro de un negocio. Es muy difícil tener espacio y personal para dividir un servicio entero, pero un pedido que sale tarde de cocina es un cliente que no repite.
Pon el delivery en una partida clara, con un responsable y un tiempo objetivo.
Checklist antes de darte de alta (o para revisar si ya estás)
- Escandallo de cada plato de la carta de delivery.
- Comisión, cuotas y promociones leídas en el contrato.
- Precios de la app calculados con comisión y envase dentro.
- Carta corta de platos que viajan bien.
- Envases probados (que el plato llegue bien a 20 minutos) y conformes con la norma.
- Horas de delivery que no choquen con los picos de la sala.
- Plan para que el cliente pida directo la próxima vez.
- Revisión mensual: cuánto has vendido en apps y cuánto te ha quedado.
Antes de subir un plato a una app, saca su coste real con la calculadora de escandallos.
Y si quieres que revisemos juntos si el delivery te está dejando dinero o quitándotelo, hablamos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cobra Glovo a un restaurante?
Depende de la zona, de la modalidad y de lo que negocies. Como referencia, las comparativas del sector sitúan la comisión de Glovo entre un 15 y un 35 % más IVA, y puede haber cuotas y costes de marketing adicionales. Lo que vale es lo que pone tu contrato.
¿Es mejor Glovo, Just Eat o Uber Eats?
Depende de tu zona: cuál tiene más pedidos donde estás, qué comisión te ofrece cada una y si puedes usar reparto propio. Muchos restaurantes empiezan con una, miden durante unos meses y luego deciden.
¿Puedo poner precios más altos en las apps que en el local?
Es habitual, para cubrir la comisión y el envase. Revisa las condiciones de tu contrato con la plataforma y avisa de forma clara si las promociones o los precios son distintos.
¿Me compensa tener reparto propio?
Si tienes suficiente volumen en una zona cercana, puede salirte mejor que la comisión con reparto incluido, porque en algunas plataformas la comisión baja mucho si repartes tú. Pero suma el coste del repartidor, del vehículo y del seguro antes de decidir.