Alberto de Palacio

Captación y clientes

Temporada baja en la Costa del Sol: cómo llenar tu restaurante de octubre a marzo

El punto de equilibrio, qué días compensa abrir, a qué cliente buscar cuando no hay turista y cómo usar los meses flojos para preparar el verano.

El invierno en la costa no se hace en octubre para ver qué tal me sale.

Se empieza a organizar idealmente antes de septiembre, haciendo números: cuánto necesitas facturar para cubrir gastos, qué días compensa abrir y a qué cliente vas a buscar cuando no hay turista.

El que llega a octubre sin haberlo pensado se pasa el invierno mirando la puerta.

Si tienes un restaurante en Fuengirola, en Marbella, en Mijas, Torremolinos o en cualquier pueblo de la costa, conoces la película. Agosto a tope, sin tiempo ni para respirar.

Y un martes de noviembre, tres mesas.

No hay magia para que sea igual la clientela en noviembre que en agosto. Pero sí se puede pasar el invierno sin perder lo que ganaste en verano.

Primero, los números: ¿cuánto necesitas vender para no perder?

Antes de pensar en promociones, calcula tu punto de equilibrio: lo que tienes que vender cada mes para cubrir todos los gastos.

La cuenta rápida:

  1. Suma tus gastos fijos del mes: alquiler, suministros, seguros, gestoría, cuotas y el personal que vas a mantener en invierno.
  2. Mira tu margen sobre ventas: lo que te queda de cada 100 € después de pagar el género y los gastos variables. Si tu materia prima y tus variables son el 35 %, te quedan 65 € de cada 100.
  3. Divide: gastos fijos ÷ margen.
Ejemplo: 14.000 € de fijos ÷ 0,65 = 21.500 € al mes sin IVA

Esa es tu línea. Por debajo, pierdes. Por encima, ganas.

Divide esa cifra entre los días que abres y ya sabes cuánto necesitas hacer al día. Con ese número en la cabeza, las decisiones de invierno son mucho más fáciles.

Si quieres hacerlo con tus cifras, la calculadora de rentabilidad te lo saca en un momento.

Decide qué días y qué horas compensa abrir

Abrir todos los días «porque siempre lo hemos hecho» puede salirte caro en invierno.

Mira las ventas del invierno pasado por día y por turno. Si los lunes y los martes por la noche no llegas ni a cubrir la luz y el personal, quizá compense cerrar esos turnos y reforzar los que sí funcionan.

Cerrar un día no es de perdedores. Es de gente que hace números.

Busca al cliente que sí está

En la Costa del Sol el turista de verano se va, pero no se queda vacío todo.

Hay gente.

Solo hay que captarla y mantenerla.

Es el momento de invertir en comunicación

La captación de clientes es cuando toma forma. En verano hay tanta gente que con estar abiertos entra gente sí o sí.

Aunque seas malo, dando comida congelada y con mal servicio, los guiris entran a mansalva.

Pero en otoño tiene que estar ya cuadrado para afinar la temporada baja y empezar a atraer clientes.

El residente extranjero

La costa tiene muchísimos residentes extranjeros que viven aquí todo el año o pasan aquí el invierno. Buscan buena comida, buen trato y sentirse de la casa.

El turismo de invierno

Ajusta la carta al invierno

En temporada baja, una carta larga es un pozo de merma. Vendes menos, el género rota menos, y acabas tirando más.

Y ojo con el desperdicio, que desde abril de 2026 la ley del desperdicio alimentario te obliga a tenerlo controlado.

Tu equipo en invierno

Es el tema más delicado. Personas que han dado el callo todo el verano y ahora sobran horas.

Usa el invierno para preparar el verano

Los meses tranquilos son oro para lo que nunca da tiempo a hacer:

Un último consejo: guarda en verano

Parece evidente, pero cuesta. El dinero de agosto no es todo beneficio: una parte es el sueldo del invierno. Si en septiembre separas lo que necesitas para cubrir los meses flojos, el invierno se pasa con otra tranquilidad.

¿Sabes cuánto necesitas vender este invierno para no perder dinero?

Sácalo con la calculadora de rentabilidad. Y si quieres que trabajemos un plan de invierno para tu restaurante, hablamos.

Cuéntame tu caso

Preguntas frecuentes

¿Es mejor cerrar en invierno o abrir con pérdidas?

Depende de tus números. Si cerrar te ahorra más de lo que pierdes abriendo (y no pierdes a tu equipo ni a tus clientes fijos), puede compensar. Muchas veces la mejor opción está en medio: abrir menos días y menos turnos.

¿Cómo atraigo clientes locales si en verano les di la espalda?

Si no tienes una estrategia de captación de clientes, es el momento. Con constancia y con una persona que te acompañe (puedo ser yo o quien tú quieras), puedes lograr un aumento de clientes y sobre todo de valor de marca.

¿Qué hago con el personal en temporada baja?

Vacaciones en los meses flojos, formación y turnos ajustados a la demanda real. Y si tienes que reducir plantilla, con tiempo y buen trato, porque en primavera los vas a necesitar.

¿Cuánto necesito facturar al mes para no perder dinero?

Tu punto de equilibrio son tus gastos fijos divididos entre tu margen sobre ventas. Si tienes 14.000 € de fijos y te queda un 65 % de cada venta, necesitas unos 21.500 € al mes sin IVA. Divide esa cifra entre los días que abres y tienes tu objetivo diario.